Llegaron pájaros de primavera, sé que son ellos porque sueltan melodías que sostienen el aire, como las que silbaba mi abuela y sus canarios que le hacían coro mientras el agua hervía para beber el día y ella preparaba el café con pan y el pan con queso que luego se deshacía en flores sobre las migas del mantel que cubrió el tiempo, en esa casa donde regreso a ser niña, a escuchar la voz ronca, el silbido agudo de mi abuela pájaro, sé que es ella porque sostiene el sueño cuando suelto su nombre al aire y ella responde, silbando una melodía que se parece a la primavera.
lunes, 14 de marzo de 2022
viernes, 12 de julio de 2019
sábado, 16 de febrero de 2019
lunes, 5 de junio de 2017
El tiempo con el Principito
Una pequeña reflexión sobre este pequeño ser que se deja leer en cualquier momento de la vida; El Principito.
Ciudad de México: un mapa del delirio
A finales de marzo me inauguré con una columna en La Barra Espaciadora.
Una columna sostiene una estructura. Espero poder sostener esta columna con mi escritura.
viernes, 25 de noviembre de 2016
Frío tropical
De la lluvia que despierta del sueño
Del frío que atraviesa el sintético,
disfrazado de algodón egipcio hecho en China
Del estornudo que bota el germen
para destapar el pulmón y el lagrimal
para descerebrar una idea que rondó la almohada
y amenazó al dedo índice
lleno de las pelusas habitantes de tu ombligo
Esperaba el sol
y abrí el poncho en el suelo
que me abrazó después
tibio de luz
sobre mis hombros flacos
encogidos de resfrío
Del frío que atraviesa el sintético,
disfrazado de algodón egipcio hecho en China
Del estornudo que bota el germen
para destapar el pulmón y el lagrimal
para descerebrar una idea que rondó la almohada
y amenazó al dedo índice
lleno de las pelusas habitantes de tu ombligo
Esperaba el sol
y abrí el poncho en el suelo
que me abrazó después
tibio de luz
sobre mis hombros flacos
encogidos de resfrío
domingo, 16 de octubre de 2016
Cosas importantes
Tengo una lista de canciones que quiero aprender a tocar en guitarra
Tengo una guitarra nueva que me espera cada noche y apenas le puedo tocar tres acordes
Mis dedos, en especial el anular y el meñique se han vuelto tipos frustrados después de severos intentos por alcanzar algo que se le parezca a una nota
Ya no siento las yemas de la mano izquierda, pero aún no se tocar ni media canción
Tengo dos páginas del guión de una película que quiero hacer.
Quiero ser la protagonista, pero me va ganando la edad,
Tendré que contratar a una actriz joven, una actriz de verdad. Pocos valientes hacen cine con viejos
Yo podría tener un papel secundario, otra vez
Tengo una lista de textos inconclusos, porque quiero escribir un libro de cuentos
Tengo historias en mi cabeza, pero no las saco de ahí
Tengo un cuerpo flaco y sin músculos, esperando que venga el ímpetu y el dinero para el gimnasio o el yoga. Así de banal soy, poniendo a las dos actividades en la misma categoría de proveedoras de fibra
Tengo cajas de pastillas anticonceptivas regadas por la casa, esperando el día en que me atreva a dejarlas, a no comprarlas nunca más
Tengo libros de Psicoanálisis que abandoné y me esperan siempre, para poder hacer algo con mi lectura y quién sabe, con mi escucha también
Tengo un trabajo desde donde escribo esto, desde donde se supone cambiaré algo de este mundo, pero en realidad no cambiaré nada, solo sostendré un aparato lleno de señores jerárquicos que creen poder ordenarlo todo
Tengo un esposo y él es lo más real que me sucede, tan real que le pongo sobre los hombros todo el peso de mi vida melancólica, mis proyectos inconclusos y él, a veces, no puede con eso, nadie podría
Tengo un montón de música que me acompaña, que me pone a soñar en que toco la guitarra, hago una película, lanzo un libro y mi esposo y yo tenemos hijos
Tengo mucho por hacer y esto es solo un acto de procastinación
Vuelvo al trabajo, ya habrá tiempo para cosas importantes.
Sueño con perros
En
la calle de siempre, que nunca es mía
Aparecías,
como esperándome
Tú
eras mío
Yo
era tuya
No
fue amor a primera vista porque siempre te he amado
Tus
pelos pelirrojos colgaban de todo tu cuerpo
Se
mecían con el viento que apenas podía empujar tanta mugre acumulada
Me
acercaba a ti, sin miedo
Me
encogía, y agachada, nos veíamos a los ojos
Nunca
hicieron falta las palabras
Me
mostrabas tu pata, estaba herida
Sabíamos
que ya no tendría arreglo
Te
habías quedado ahí porque tus otras tres patas ya no te alcanzaban
Tenía
que llevarte
Tenía
que cuidarte
Te
amarqué, pesabas tanto y me pesabas tan poco
No
hice consultas, no hubo preguntas
Solo
te llevé
Porque
mi casa sería tu guarida
Sin
patio ni balcón
Solo
llena con mi alma
Para
que juegues con ella
Te
construí una pata de mentira
Te
lavé la mugre
Tú
lavaste mis ausencias
Y
salimos a caminar
Sonreías,
con tu sonrisa de perro
Sonreía,
con mi sonrisa de tonta
jueves, 2 de junio de 2016
Biografía de la infancia
Quisiera contar la infancia, con la nostalgia suficiente de ese pasado que sucedió, irrepetible
Pero es el presente el gran dueño de esta nostalgia
Nostalgia es lo que tiene el presente, por haberse quedado sin tiempo
Sin tiempo para soñar todas las vidas posibles y contemplar, por horas, otras vidas desde la ventana
Sin tiempo para cantar esas canciones que jamás tendrán escenario, subidos en una bicicleta que llegaría a cualquier lugar
Sin tiempo para pintarse pájaros en la cara, con alas de labios color tomate
Sin tiempo para inventar oficios que nadie imaginó, invenciones de la nada, que no sirven para nada
Sin tiempo para bailar, hasta el desmayo
El tiempo disponible del presente, es solo este, que usamos para la infame pretensión de hacernos adultos
Hoy debo pagar el arriendo
martes, 29 de marzo de 2016
jueves, 17 de septiembre de 2015
El fuego de los héroes
En este blog he escrito mucho sobre mi papá, él está hecho de palabras, de amor y de tiempo.
http://labarraespaciadora.com/escape/el-fuego-de-los-heroes/
http://labarraespaciadora.com/escape/el-fuego-de-los-heroes/
miércoles, 26 de agosto de 2015
miércoles, 17 de junio de 2015
martes, 12 de mayo de 2015
Pedro Lemebel
Yo descubrí a Pedro Lemebel en París después de su muerte. Lo descubrí en el metro y en nuestro cuarto del barrio veinte, entre miles de risas y lágrimas contenidas. Lo conocía de pasada, pero realmente lo descubrí cuando su cuerpo apenas empezaba a descomponerse en la tierra de la ciudad de Santiago, tan cercana y tan ajena a mi corazón.
Hoy,
meses después, estoy sentada en una cafetería de la Colonia Polanco del
Distrito Federal y sigo con "Adiós mariquita". Terminé la fase
romántica y brutalmente sensual, donde todos esos hombres pasan por su cuerpo
llenándolo de fluidos poéticos para llegar a sus reflexiones más
tiernas sobre ese lugar del alma, lugar mío también; el Altiplano andino, donde
se encuentran un par de las pocas certezas que puedo contar. Leo sus palabras e imagino que él me lee con su voz de señorona entacada, con sus ojos curiosos
de niña chismosa. De repente se detiene y me dice al oído: "eris cuica
conchetumadre, lárgate en raja de acá, ¿no vi qui aquí se olvidaron de México?" Lo miro con cara de boba y pretendo disimular mi falta de respuesta. Estoy a punto de decirle que esto también es México aunque no nos guste, pero el huevón me vira
la cara y se va con el joven de la mesa de al lado. Así que decidí partir no
más y despedirme de las dos chicas que mantenían media conversación en
inglés, a todo volumen y entre extensiones de cabello. Me voy, me voy a buscar
México, el que sé que existe y al que le enseñaré que me deje de decir güera.
Gracias
Pedro, marica hermoso conchetumadre
miércoles, 22 de abril de 2015
lunes, 23 de marzo de 2015
Los poemas
Los poemas
Cosas inasibles
Van regando palabras en nuestros ojos y oídos
para luego salir corriendo con risa burlona
quedándose en la memoria sin tiempo
Los poemas
Se leen y parecen olvidarse
pero andan rondando
regalando nombres a aquello que
nadie bautizó
Soldados de rodillas
Los poemas
De tanta batalla con almas perdidas
De tanto decir sin diccionario
De tanto decirnos
Los poemas
Todo y nada
Los poemas
lunes, 9 de marzo de 2015
martes, 13 de enero de 2015
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