domingo, 25 de septiembre de 2011
The fight club feeling
sábado, 17 de septiembre de 2011
CUERPO
No es posible convivir con la mortalidad, creemos que vivimos con ella, que estamos conscientes de su presencia, pero cuando aparece nos deja sin palabras, nos hace saber lo mínimo y al mismo tiempo lo grandioso de nuestra existencia.
Se van, nos vamos, nos quedamos, se quedan.
mi verdad y la masa
domingo, 28 de agosto de 2011
ÁRBOLES CAÍDOS
Cuando nos miraban al caminar, cuando dejaron caer sus hojas, cuando crecieron, cuando se llenaron de luz, cuando nos llenaron de sombra para dejar de fruncir el seño, cuando se hicieron parte del paisaje de nuestra memoria no pensaron que podía llegar algo más fuerte que sus raíces en la tierra, que su tronco abrazador que le deja a la vida su ilusión de tocar el cielo.
Hoy se caen, quedan como cuerpos en la calle, quedan como recuerdo de la inmortalidad, la fragilidad, de lo poco que se puede asir la vida y lo mucho que hay que vivirla mientras haya luz, sombra, desprendimiento, fertilidad y color.
Imagen: Chip Somodevilla- Getty Images / The New York Times (Huracán Irene-New York)
sábado, 20 de agosto de 2011
miércoles, 10 de agosto de 2011
MIND GAMES
El espacio de tiempo entre pensar y decir es aún un universo inexplorado.
El porqué elegimos ciertas palabras y no otras no es casualidad, pero la razón de esta elección jamás será de fácil acceso.
El decir lo que uno siente es una experiencia vinculada a los impulsos y el decir lo que uno debe decir y decirlo bien sería el producto de la madurez, la educación y el recorrido en la vida.
Nos arrepentiremos muchas veces de haber dicho palabras y también de haber callado otras.
Creo que con muchas de mis palabras entré en la vida de quien quise entrar, pero hace poco siento que construí una puerta de salida, creo que pronuncié el dolor pero sobre todo el miedo, representé lo que él no quiere tener y lo que yo sí quiero. Imaginé, me lo guardé, no pensé, lo dije y el orden de estos actos se altera de vez en cuando, pero el decir siempre queda al último, como lanzando una piedra al vacío, que no sabremos si tendrá eco, llegará a chocarse o se perderá en ese horizonte patas arriba que no alcanzamos a mirar.
El malentendido es una condena humana que espero siempre pueda ser cuestionada por un ¿por qué? Y siendo optimista, espero ser cuestionada por un “te amo”.
IMAGEN: Sheerwood Forlee
martes, 14 de junio de 2011
ATENCIÓN A LA CIUDADANÍA
pero hay algo de felicidad, de certeza en sus palabras; campos que siguen creciendo, agua que sigue brotando, luz que sigue iluminando,
no han dejado de ser niños por más que sus sonrisas y sus llantos hayan dejado caminos en el rostro, tan abandonados y lejanos como la tierra en donde habitan.
Escucharán algo nuevo pero tal vez yo sea la única que aprenda.
Gracias por venir.
Que tengan un buen día.

