lunes, 5 de junio de 2017

El tiempo con el Principito

Una pequeña reflexión sobre este pequeño ser que se deja leer en cualquier momento de la vida; El Principito.

Ciudad de México: un mapa del delirio

A finales de marzo me inauguré con una columna en La Barra Espaciadora. 
Una columna sostiene una estructura. Espero poder sostener esta columna con mi escritura. 

viernes, 25 de noviembre de 2016

Frío tropical

De la lluvia que despierta del sueño
Del frío que atraviesa el sintético,
disfrazado de algodón egipcio hecho en China

Del estornudo que bota el germen
para destapar el pulmón y el lagrimal
para descerebrar una idea que rondó la almohada
y amenazó al dedo índice
lleno de las pelusas habitantes de tu ombligo

Esperaba el sol
y abrí el poncho en el suelo
que me abrazó después
tibio de luz
sobre mis hombros flacos
encogidos de resfrío



domingo, 16 de octubre de 2016

Cosas importantes

Tengo una lista de canciones que quiero aprender a tocar en guitarra
Tengo una guitarra nueva que me espera cada noche y apenas le puedo tocar tres acordes
Mis dedos, en especial el anular y el meñique se han vuelto tipos frustrados después de severos intentos por alcanzar algo que se le parezca a una nota
Ya no siento las yemas de la mano izquierda, pero aún no se tocar ni media canción

Tengo dos páginas del guión de una película que quiero hacer. 
Quiero ser la protagonista, pero me va ganando la edad, 
Tendré que contratar a una actriz joven, una actriz de verdad. Pocos valientes hacen cine con viejos
Yo podría tener un papel secundario, otra vez

Tengo una lista de textos inconclusos, porque quiero escribir un libro de cuentos
Tengo historias en mi cabeza, pero no las saco de ahí

Tengo un cuerpo flaco y sin músculos, esperando que venga el ímpetu y el dinero para el gimnasio o el yoga. Así de banal soy, poniendo a las dos actividades en la misma categoría de proveedoras de fibra

Tengo cajas de pastillas anticonceptivas regadas por la casa, esperando el día en que me atreva a dejarlas, a no comprarlas nunca más

Tengo libros de Psicoanálisis que abandoné y me esperan siempre, para poder hacer algo con mi lectura y quién sabe, con mi escucha también

Tengo un trabajo desde donde escribo esto, desde donde se supone cambiaré algo de este mundo, pero en realidad no cambiaré nada, solo sostendré un aparato lleno de señores jerárquicos que creen poder ordenarlo todo

Tengo un esposo y él es lo más real que me sucede, tan real que le pongo sobre los hombros todo el peso de mi vida melancólica, mis proyectos inconclusos y él, a veces, no puede  con eso, nadie podría

Tengo un montón de música que me acompaña, que me pone a soñar en que toco la guitarra, hago una película, lanzo un libro y mi esposo y yo tenemos hijos

Tengo mucho por hacer y esto es solo un acto de procastinación

Vuelvo al trabajo, ya habrá tiempo para cosas importantes.

Sueño con perros

En la calle de siempre, que nunca es mía
Aparecías, como esperándome
Tú eras mío
Yo era tuya
No fue amor a primera vista porque siempre te he amado
Tus pelos pelirrojos colgaban de todo tu cuerpo
Se mecían con el viento que apenas podía empujar tanta mugre acumulada

Me acercaba a ti, sin miedo
Me encogía, y agachada, nos veíamos a los ojos
Nunca hicieron falta las palabras
Me mostrabas tu pata, estaba herida
Sabíamos que ya no tendría arreglo
Te habías quedado ahí porque tus otras tres patas ya no te alcanzaban
Tenía que llevarte
Tenía que cuidarte

Te amarqué, pesabas tanto y me pesabas tan poco
No hice consultas, no hubo preguntas
Solo te llevé
Porque mi casa sería tu guarida
Sin patio ni balcón
Solo llena con mi alma
Para que juegues con ella

Te construí una pata de mentira
Te lavé la mugre
Tú lavaste mis ausencias
Y salimos a caminar
Sonreías, con tu sonrisa de perro
Sonreía, con mi sonrisa de tonta




jueves, 2 de junio de 2016

Biografía de la infancia


Quisiera contar la infancia, con la nostalgia suficiente de ese pasado que sucedió, irrepetible
Pero es el presente el gran dueño de esta nostalgia

Nostalgia es lo que tiene el presente, por haberse quedado sin tiempo

Sin tiempo para soñar todas las vidas posibles y contemplar, por horas, otras vidas desde la ventana
Sin tiempo para cantar esas canciones que jamás tendrán escenario, subidos en una bicicleta que llegaría a cualquier lugar
Sin tiempo para pintarse pájaros en la cara, con alas de labios color tomate
Sin tiempo para inventar oficios que nadie imaginó, invenciones de la nada, que no sirven para nada
Sin tiempo para bailar, hasta el desmayo

El tiempo disponible del presente, es solo este, que usamos para la infame pretensión de hacernos adultos


Hoy debo pagar el arriendo